Pasaron la horas y Amanda no desistió en su intento de convencerme de que mi padre estaba muerto.Yo no había abierto la boca en todo ese tiempo y ella seguía parloteando cuando entro en la salita Santiago, lo mire pidiendo ayuda, si me quedaba mas tiempo allí encerrada con esa mujer me volvería loca.
-Beatriz ¿quieres acompañarme a una cafetería que ay aquí al lado a desayunar? Yo invito.
-Pufff......, la verdad es que no tengo hambre- añadí mientras Amanda salía de la habitación- esa mujer, con su incesante charla, me a quitado el apetito-
-¿No estas triste por lo de tu padre?- dijo mientras salíamos de comisaría.
-No se porque debería estarlo, mi padre sigue vivo.
No quise hablar mas del tema. Cuando llegamos a la cafetería Santiago se pidió un gran tazón de café, un croissant, dos tortitas y una tostada, no se como un hombre tan pequeño pudo tragarse todo eso, yo, en cambio, pedí un café y una magdalena la cual ni siquiera termine. Cuando pose mi taza vacía vi que Santiago aun no había terminado así que saque mi libro y seguí leyendo.
-¿Quien te a dado ese libro?-dijo muy seriamente
-Me lo regalo ayer por la tarde mi padre.
-Me resulta familiar... Mi madre me regalo uno parecido cuando tenia tu edad, jamás lo leí nunca me intereso la lectura, poco después mi madre desapareció, por eso me hice policía, para encontrarla... mi padre decia que había muerto pero, al igual que tu, yo no me lo crei y aun no me lo creo.
-¿Tambien te dejo una nota en su interior?
- Si creo que decia algo asi: Qerido Santiago:Por favor aunque te parezca extraño apréndete cada pagina de este libro pero jamás lo leas en alto si no estas segura de que es necesario recitar estas palabras.Pronto te enseñare los secretos que encierra este libro que ahora te pertenece a ti.Cuidado pues aun pareciendo inerte esta mas vivo de lo que aparenta.Te quiere: Mama
Cuando salimos de la cafetería seguía diluviando, me encanta la lluvia.
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